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3D y web

Configurador 3D de producto: cuándo compensa y cómo se prepara

Qué es un configurador 3D de producto, en qué negocios compensa, qué hace falta para empezar y cómo se conecta con la tienda en línea. Guía práctica para fabricantes y comercios.

estudio MY · · 3 min de lectura

Configurador 3D de un sillón a medida (proyecto de demostración Taller Nord)

Hay productos que se venden bien con una foto y productos que generan diez preguntas antes de cada pedido: «¿y en roble?», «¿cómo queda con el tapizado gris?», «¿cabe en 1,80?». Si su equipo dedica horas a responder lo mismo por WhatsApp y correo, un configurador 3D puede hacer ese trabajo en la propia web.

Qué es un configurador 3D

Es una página de su web donde el cliente ve el producto en 3D, lo gira con el ratón o con el dedo y cambia sus opciones: material, color, medidas, piezas o extras. Cada cambio se ve al instante y, si se desea, el precio y el plazo se recalculan a la vez. Al terminar, la configuración llega a la tienda como pedido, como solicitud de presupuesto o como producto en el carrito.

Funciona en el navegador: el cliente no instala nada, ni en el ordenador ni en el móvil.

Cuándo compensa

Un configurador tiene sentido cuando se cumplen dos o más de estas condiciones:

  • El producto tiene muchas combinaciones. Muebles, cocinas, puertas, ventanas, pérgolas, bicicletas o cualquier artículo que se fabrica a medida o por encargo. Fotografiar cada combinación es imposible; modelarla una vez, no.
  • El cliente duda antes de comprar. Si la mayoría de las consultas son del tipo «¿cómo quedaría…?», el configurador responde antes de que pregunte.
  • Los pedidos llegan con errores. Medidas mal anotadas o acabados confundidos cuestan dinero. Un pedido configurado llega con todos los datos y sin ambigüedades.
  • El precio depende de las opciones. Mostrar el precio al instante evita presupuestos manuales para cada consulta.

Si su catálogo son productos cerrados con dos o tres variantes, normalmente basta con buenas fotos y, como mucho, un visor 3D en 360°.

Qué hace falta para empezar

Los modelos. Si el fabricante tiene archivos 3D o planos técnicos, se aprovechan. Si no, el modelo se prepara a partir de fotos y medidas. Lo importante es que cada pieza que el cliente puede cambiar sea una pieza separada en el modelo.

Las reglas del producto. Qué opciones existen, cuáles son compatibles entre sí, qué medidas mínimas y máximas se fabrican, cómo se calcula el precio. Esta parte suele estar en la cabeza del fabricante o en una hoja de cálculo; el primer paso del proyecto es ponerla por escrito.

Los materiales. Fotos o muestras de los tejidos, maderas y acabados reales, para que el color en pantalla se parezca lo más posible al del producto.

Rápido también en el móvil

Un configurador lento se abandona. Por eso los modelos se optimizan para el navegador: se reduce el número de polígonos sin perder la forma, se comprimen las texturas y se carga primero lo que el cliente ve en pantalla. Trabajamos con Three.js y el formato glTF, que es el estándar actual del 3D en la web.

El configurador de demostración Taller Nord en el móvil: se gira con el dedo y el precio cambia con cada opción.
El configurador de demostración Taller Nord en el móvil: se gira con el dedo y el precio cambia con cada opción.

Un ejemplo

Taller Nord es un proyecto de demostración: el configurador de un sillón a medida, con estructura, tapizado y patas intercambiables, y precio que se actualiza con cada cambio. La marca y los precios son ficticios; el funcionamiento es el de un proyecto real.

¿Su producto genera muchas preguntas antes de cada venta? Envíenos fotos o el catálogo y le decimos si un configurador compensa en su caso. → Configuradores 3D

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Cuéntenos en tres líneas qué necesita. Le respondemos el mismo día con los siguientes pasos.

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